VERI*FACTU se retrasa, pero no desaparece: qué debe hacer ya una clínica dental
Hacienda prevé aplazar hasta octubre de 2028 las obligaciones pendientes del Reglamento de sistemas informáticos de facturación. La prórroga alinea el calendario con la factura electrónica, pero mantiene intacta la exigencia de que los registros sean trazables, conservables e inalterables.

Qué ha cambiado — y qué no
La información difundida por el Ministerio apunta a una modificación de los plazos para las obligaciones que quedaban pendientes del Real Decreto 1007/2023. El objetivo es acompasar su aplicación con la entrada en vigor de la factura electrónica para empresarios y profesionales con una facturación anual de hasta ocho millones de euros.
El mensaje relevante para una clínica no es que el cumplimiento deje de ser necesario. La propia nota mantiene, en términos sustancialmente equivalentes, las garantías de integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación.
Por tanto, la fecha se mueve; el estándar operativo no. La decisión útil ahora es comprobar si el software de gestión y facturación puede demostrar cómo genera, conserva y recupera los registros cuando sea necesario.
La oportunidad: pasar de reaccionar a diseñar
La prórroga permite a la dirección de la clínica evitar compras apresuradas. También permite alinear una sola decisión tecnológica con tres necesidades que suelen abordarse por separado: facturación, control financiero y digitalización de procesos administrativos.
Antes de actualizar o cambiar de software, conviene pedir una respuesta concreta al proveedor: qué requisitos cubre hoy, qué evolución prevé, cómo se conservan los registros y qué responsabilidad asume la clínica en la configuración y el uso diario.
Qué revisar ahora
Mapa del circuito de facturación. Identifica desde dónde se emite una factura, qué programas intervienen y quién corrige o anula registros.
Consulta al proveedor. Solicita por escrito su hoja de ruta respecto a VERI*FACTU y factura electrónica, incluyendo actualizaciones y soporte.
Prueba de trazabilidad. Simula la recuperación de una factura, una rectificación y su evidencia asociada; no basta con que el dato aparezca en pantalla.
Responsable interno. Define quién revisa configuración, permisos y procedimientos, aunque la solución tecnológica sea externa.
La idea clave
La fecha de cumplimiento no debe decidir la estrategia digital de una clínica. Lo que conviene construir ahora es un circuito de facturación fiable, documentado y compatible con la evolución normativa, para no volver a abordar la misma inversión con urgencia dentro de dos años.
¿Tu software de gestión podría demostrar hoy cómo genera, rectifica y conserva los registros de facturación? Esta pregunta es un buen punto de partida para una revisión de dirección.
Aplicación práctica
Qué significa para tu clínica
- →Aprovecha el margen para ordenar la facturación y evitar compras apresuradas, sin renunciar a la trazabilidad de los registros.
- →Pide al proveedor su hoja de ruta por escrito y comprueba la recuperación de facturas, rectificaciones y evidencias.
- →Define un responsable interno de configuración, permisos y procedimientos, aunque utilices una solución externa.
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